El nuevo Obispo de Segovia y el desmantelamiento del lobby Rouquista

Foto: Segovia al día

La diócesis de Segovia es una pujante iglesia particular española. Cuenta con casi 170  Curas y  poco más de 300 parroquias, este 13 de noviembre fue aceptada la renuncia de su Obispo, monseñor Ángel  Rubio Castro quien gobernó Segovia por 7 años sucediendo este a  monseñor Luis Gutiérrez. En su lugar llega el  obispo auxiliar de Madrid Monseñor Cesar Augusto Franco Martínez.


EL pupilo de Rouco Varela, Monseñor Franco Martínez  fue desplazado  en menos  de lo esperado por el neo Arzobispo de  Madrid don Carlos Osoro. Franco  era Obispo Auxiliar desde 1996, duro en el cargo casi 18 años a la sombra de su protector el Cardenal Rouco Varela.
En el tiempo en que Franco  fue auxiliar se logro rodear de un poderoso lobby clerical el cual hacía la vida de cuadros a los enemigos de Rouco, además era una especie de guardia pretoriana del todopoderoso arzobispo emérito de Madrid.
Cuentas en los pasillos episcopales  de Bailen 8 (sede de las oficinas del Arzobispado) que  Monseñor Osoro  no pensó ni dos veces la remoción del Obispo auxiliar, quien es considerado por muchos como un excelente estratega clerical, y no es  que Franco le hiciera mosca al influyenteo arzobispo madrileño, no;  al contrario, es una actitud estratégica para eliminar todo lo que tenga conexión con Rouco, aunque tomando en cuenta que Franco es  un Obispo de choque, gustoso de los grupos de poder alineados a su manera de pensar, cosa que Osoro no quiere algo así en su equipo cercano, por esa razón  decidió despachar primero a  Franco y no  al otro pupilo de Rouco, el auxiliar Juan Antonio Martínez Camino de 61 años, mucho menos a Fidel Herraez de 70 el otro auxiliar de Madrid, y es que Franco era el mas nocivo de los tres.
Monseñor Cesar Augusto Franco Martínez tiene 65 años, natural de Piñuécar, fue ordenado a los 24 años  para el clero de Madrid, ha tenido varios cargos relevantes en el episcopado español, salto a la fama internacional al ser nombrado por el Cardenal Rouco en 2011 como el coordinador de la JMJ, cargo que le permitió  pavonearse en el Vaticano y entre los Obispos participantes  en el encuentro juvenil internacional.

Aprovechando que Segovia quedaría vacante en esta fecha el Arzobispo de Madrid  pensó desde antes de tomar posesión en remover a Franco y enviarlo hasta Segovia donde tendrá que lidiar  no solo con un  Obispo emerito sino con dos, o sea con don Ángel Rubio de 75 años y con don Luis Gutiérrez de 82, que aunque  ya este último esta algo enfermo sigue teniendo algo de influencia entre algunos curas segovianos.