El pueblo rebelde de Sahuayo Michoacán


Centro de Sahuayo
En semanas pasadas la gente de la localidad de Sahuayo en el estado mexicano de Michoacán  perteneciente a la Diócesis de Zamora, ha estado inquieta. Se encuentra muy molesta con el Obispo Javier Navarro Rodríguez,  Siendo que para esto no ha tomado en cuenta la voluntad del pueblo católico de esa comunidad, ha decidido derogar el título que el Cardenal Juan Sandoval (cuando fue nombrado  administrador apostólico)  dio  el 19 de febrero 2007 a favor del pueblo de Sahuayo, mismo que dice; “Mi parecer es que se dedique a José Sánchez del Río, el Santuario de Cristo Rey, que ya existe y que está abandonado en las orillas de Sahuayo, para que ese sea el lugar en donde descansen los restos y reciba culto, aquel que fue sacrificado por su grito de Viva Cristo Rey ”.

Desde que el Cardenal dio la determinación de que el Santuario de José Sánchez del Río, fuera en el Monumento a Cristo Rey, todo el pueblo católico de Sahuayo y las comunidades vecinas han reconocido que el Santuario del Santo es ahí.

Dado que el adolescente mártir, murió en la revolución cristera al grito de viva Cristo Rey, el lugar es visitado por cantidad de peregrinos de la comunidad como de toda la región, los cuales dan gracias por los innumerables favores que el Santo les ha hecho.

Este nombramiento que dio el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez en el 2007, fue muy bien visto por toda la comunidad católica de Sahuayo y la región, tanto, que cuando el Cardenal visitó el que es el Santuario donde bendijo las imágenes del adolescente Mártir, que se pondrían a la veneración de los fieles católicos, quienes le agradecieron su determinación mediante aplausos y vivas.

Inician los problemas

Hace mas de un mes, el 9 de septiembre,  el rector del Santuario del Beato José Sánchez del rio  José Luis Villaseñor Castellanos, presentó su renuncia al Obispo a quien le escribió la siguiente carta:

Excelentísimo Señor Obispo
Dn. Javier Navarro Rodríguez.
Obispo de la Diócesis de Zamora
Presente

Por medio de la presente le saludo cordial y afectuosamente.

El motivo de esta, es presentar ante usted, mi renuncia como Rector del Santuario del Beato José Sánchez del Río, en el Monumento a Cristo Rey, de Sahuayo, Mich., nombramiento que me confirió el Emmo. Sr. Cardenal Dn. Juan Sandoval Iñiguez, que está firmado por él mismo y por el Secretario Canciller de esta Diócesis, el Lic. J. Jesús Ruíz Ochoa, y fechado el 17 de marzo del 2007, mismo que se me dio en el tiempo que el señor Cardenal estuvo como Administrador Apostólico de esta Diócesis de Zamora, por Sede Vacante, del Excmo. Sr. Ob. Dn. Carlos Suárez Cázarez.

El motivo de mi renuncia es el siguiente:

A los nueve días de que usted tomó posesión de esta Diócesis, el 4 de agosto del 2007, usted pidió hablar conmigo y lo hicimos en la explanada del Monumento a Cristo Rey, después de más de dos horas de diálogo sobre el Decreto del Santuario, mi nombramiento, etc. me dijo: - “Aunque no desconozco la existencia de tu nombramiento y del Decreto de erección del Santuario del Mártir José Sánchez del Río, dados por el Señor Cardenal, NO los ratifico”. Sin embargo no tomó decisión definitiva alguna, por lo que seguí trabajando por más de tres años en el Santuario con su conocimiento y aprobación, ya que incluso nos visitó para celebrar la Eucaristía en el Santuario en diversas ocasiones durante este tiempo.
 
Después el día 9 de marzo del 2009, el Emmo. Sr. Cardenal ratificó por escrito, a petición suya y mía estos documentos, yo me entrevisté con usted al día siguiente para mostrarle la ratificación y usted me dijo: – “Tienes razón, sí los ratificaré próximamente, y lo haré mediante una carta que a más tardar en ocho días te entregaré, y la haré llegar a todo el presbiterio, ese mismo día me autorizó comenzar la construcción del santuario y pedir donativos para el mismo, me dijo:- “Yo te apoyo”.

Ahora, después de haber transcurrido más de un año y seis meses de esos acuerdos, me entrega la circular 10/10 de esta Diócesis, fechada el 02 de septiembre del presente, y que anexo al final de este documento en donde desconoce mi nombramiento de Rector y el Decreto dados por el señor Cardenal, aparte desconoce totalmente todos los muchos acuerdos que usted y yo tomamos de palabra y que están plasmados en el documento que le entregué personalmente con la finalidad de sentar un precedente, y que titulé: “La razón de la sin razón del Santuario del Beato José Sánchez del Río”.
 
Sobre todo, en la circular 10/10, en el No 3 de las determinaciones dice: - “No me parece adecuado que se pidan donativos a los feligreses para la construcción del Santuario del beato mártir José Sánchez del Río, ya que su servidor no ha dado la aprobación para la construcción de un nuevo templo en un determinado lugar de Sahuayo…” Esto quiere decir, que se retracta o desconoce, el permiso expreso que usted me dio el día 10 de marzo del 2009, en la reunión que tuvimos a las cuatro de la tarde en su casa de Zamora, donde me dijo que comenzara la construcción del Santuario, que usted me apoyaba. Tanto así, que me indicó, las palabras que deberían de esculpirse en la primera piedra que se pondría el día 22 de noviembre del 2009, fiesta de Cristo Rey del Universo y que usted mismo bendijo ese día ante la comunidad, pero que no se atrevió a colocar oficialmente en el Santuario. Debo señalar expresamente que usted me autorizó a pedir donativos a la comunidad para la construcción del santuario, dichos donativos se aplicaron íntegramente en las obras materiales, en las que además presté con su aprobación recursos económicos de mi patrimonio personal y familiar, y del cual aún se me adeudan $301,290.17 (trescientos un mil doscientos noventa pesos, con diez y siete centavos), según he estado entregando informes económicos mensuales al ecónomo de la Diócesis, P. Sergio Sánchez Mora.
 
Además, en la junta de estudio de los padres de la Diócesis, que se llevó a cabo en el Seminario Mayor de esta Diócesis de Zamora, del lunes 11 al miércoles 13 de octubre del 2009, nos reunimos más de una hora y media cada día, con usted y otros padres, para tratar este mismo asunto de la construcción del Santuario y de las reliquias.

Le recuerdo que por el mismo motivo ese día me prometió delante del Vic. General Lic. Dn. Jesús Contreras Plancarte, dividir las reliquias del Beato José, ya que nos daría una parte para el Santuario, para lo cual me autorizó mandar hacer una Urna en chapa de oro con vidrio blindado y chapas de seguridad, misma que le llevé a su casa en Zamora, para le diera el visto bueno, y según me dijo, le gustó mucho. Por eso mismo me autorizó que se mandara hacer con los arquitectos de “Art Millenium, arquitectos y constructores” los planos arquitectónicos de dicho Santuario, mismos que autorizó el P. Eugenio Belmontes R., como integrante de la Comisión de Arte Sacro, y que usted me dijo que, con que el P. Eugenio los aprobará con eso bastaba, y cuando se los llevé a su casa para que los viera me dijo, que le gustaban, que ya estaban autorizados.
 
Ante estas y otras muchas situaciones que hemos tratado con usted, respecto al Santuario y que luego se retracta o desconoce, sin mediar explicación alguna, no entiendo el por qué de los cambios en su manera de pensar y de actuar.
 
Al mismo tiempo, si usted no reconoce un documento firmado y sellado por la autoridad en turno, y que usted mismo me pidió qué él ratificara cuando usted ya era obispo titular de esta Diócesis, y si no hay otro documento legal de mi autoridad que supla al único que existe, no sé cómo llamar conforme a Derecho Canónico la encomienda que hasta ahora he venido desempeñando en el Santuario del Mártir José Sánchez del Río.

Por tal motivo y esperando su comprensión, le entrego mediante esta, mi renuncia al nombramiento que el Emmo. Señor Cardenal me confió como mi autoridad en turno de esta Diócesis de Zamora, y que usted aún actualmente desconoce.
En espera de recibir mi nuevo oficio o encomienda pastoral, me despido de usted como su servidor y amigo.

José Luis Villaseñor Castellanos, Pbro.
Rector

 Esta carta la  leyó en todas las misas y la repartió  a los fieles de Sahuayo. Esto encendió la chispa y el pueblo católico de Sahuayo se empezó a movilizar,  lograron juntar mas de 10mil firmas y  poco mas de 300 personas se dirigieron el pasado 1 de octubre  al Obispado donde armados de pancartas  protestaron en contra de la decisión del Obispo, por la decisión de cambiar el Santuario y por la destitución  del Padre José Luis. Ese mismo día fueron recibidos en el Obispado por el Vicario General el Padre José Jesús Contreras Plancarte, y más tarde comento a los medios: “que en la mesa de diálogo se escucharon las inquietudes que ellos tiene en acerca de la construcción del Santuario de Cristo Rey y algunos lo llaman el Santuario del Niño del Beato José Sánchez del Río.”. De inmediato se  establecieron mesas de  diálogo para tratar el asunto. 

El asunto no termina aquí,  la realidad de Sahuayo revela  lo que se vive en toda la diócesis: rebeldía de alguno Sacerdotes,  y los fieles están siendo  motivados por los mismos pastores, si,  así es, leyó bien amable lector, por un grupo de Sacerdotes con intereses por qué no se cambie de sede el Santuario. Como los Sacerdotes Germán Cobos,  Serafín Vega; estos Sacerdotes fueron removidos por el Cardenal  cuando fue  administrador diocesano. Pero siguen teniendo influencia entre la gente de Sahuayo, mientras que los Sacerdotes Jorge Medina, Agustín Patiño, Filiberto Díaz, se oponen a que el Santuario sea ahí  y son de alguna manera quienes han  influenciado al Obispo. ¿Cuál es la razón de estos problemas? Acaso será pastoral, o social, o a caso son cuestiones económicas. 

En estos días, siguen las mesas de diálogo y el Padre Jesús Contreras Plancarte, vicario general de la diócesis de Zamora, ratificó que el obispo Javier Navarro Rodríguez está en la disposición de dialogar al respecto y opinó que el problema fue originado por malos entendidos entre lo que establece el derecho canónico y la información que recibieron los feligreses, y que aunque existe la aprobación del Cardenal Juan Sandoval Íñiguez para la construcción del santuario, corresponde a esta Diócesis decidir su procedencia o no, sin que tenga relevancia el que ya se haya celebrado una misa en el lugar y hecho la bendición de la primera piedra, concluyó.